Preguntas
más frecuentes sobre la celulitis.
Qué
es la celulitis? Es una infección que afecta a la capa
subdérmica de la piel y que está provocada por gérmenes
que entran en la superficie cutánea a través de cualquier
lesión. "Por tanto, como cualquier infección,
presenta los síntomas de estas: enrojecimiento, tumefacción
y aumento de calor, requiriendo tratamiento médico",
explica el doctor Pérez Macías, presidente de la Sociedad
Española de Cirugía Plástica, Reparadora y
Estética.
¿Es
lo mismo que la llamada piel de naranja? No. Celulitis es un
término médico y no tiene nada que ver con la piel
de naranja, aunque coloquialmente se conoce como tal. "La celulitis
es una inflamación celular, por lo que no es correcta la
utilización del término para hablar de las irregularidades
que presentan determinadas áreas de la piel de las mujeres,
también conocidas como piel de naranja", detalla el
doctor Serra Renóm, de la Clínica Quirón de
Barcelona. Por su parte, "la piel de naranja es una piel humana
sana que parece la de naranja. Es como el tono de bronceado o el
de ojos, en una personas aparece y en otras no", matiza el
doctore Mayo.
¿A
qué se debe esta apariencia de piel de naranja? A los
cúmulos de grasa que se forman en la mujer debido a la influencia
de ciertas hormonas como los estrógenos y progesterona. La
grasa se ve atravesada por puentes fibrosos que van de la piel hacia
el tejido celular subcutáneo dando el aspecto de piel de
naranja.
¿La
celulitis es sinónimo de obesidad? No necesariamente.
Hay personas delgadas que pueden tener celulitis y gente con más
peso que no tiene porqué sufrirla. "Se nota más
cuanto más volumen tiene una zona y, sobre todo, cuando se
engorda", reconoce el doctor Antonio Bazán, director
de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
de la Clínica Universitaria de Navarra.
¿Aparece
sólo en ciertas zonas? "El cúmulo de grasa
suele manifestarse en zonas típicas de disposición
femenina: pistoleras, cara interna de los muslos, glúteos
y flanco abdominales", comenta el doctor Antonio Taboada Suárez,
presidente de la Sociedad gallega de Cirugía Plástica,
Reparadora y Estética. Sin embargo, también puede
aparecer en otras extremidades como los brazos.
¿Existen
distintas clases de celulitis? Sí. "Y algunas pueden
llegar a ser muy dolorosas al tacto o a la presión, sobre
todo las que se dan en la cara interna de la rodilla", asegura
la doctora Paloma Tejero, directora médica de la Clínica
Mediestetic y vocal de la Sociedad Española de Medicina estética
(SEME). Los dos tipos de celulitis más frecuentes son:
La
celulitis dura: Afecta principalmente a mujeres jóvenes.
Se localiza en los muslos y la pelvis.
La celulitis blanda: Es la más antiestética y complicada
a la hora de tratar. Es frecuente que aparezca en torno a los 35
años y lleva consigo un importante aumento de volumen.
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¿Por
qué aparece? "No hay un consenso sobre el tema",
advierte la doctora Tejero, quien añade que hay una serie
de rasgos físicos que predisponen a sufrirla como "las
piernas rectas con la rodilla hacia dentro, el aumento de curvatura
en la cadera, cierto grado de atrofia glútea y el volumen
más ancho en la parte inferior del cuerpo que en la superior".
No obstante, también tiene mucho que ver "el papel que
representan los estrógenos (hormonas femeninas) al producir
una retención de líquidos, pero también influye
la progesterona al intervenir directamente en el aumento de volumen
de los adipositos (grasas) en ciertas partes de la silueta femenina",
explica el doctor Pérez Macías.
¿Es
hereditaria? Sí. Existe un componente hereditario importante,
que está influenciado en mayor o menor grado por otros factores.
¿Qué
factores son los que influyen en su aparición? Son muchos
y muy variados. Por una parte, la predisposición natural
a acumular grasa en determinadas regiones, el sedentarismo, hábitos
de tabaquismo y alcohol, circulación venosa deficiente y
los desórdenes hormonales en la pubertad, el embarazo o la
menopausia. Y por otra, también pueden tener que ver "factores
psicosomáticos relacionados con el estrés", añade
el doctor Pérez Macías.
¿Influye
la alimentación? Por supuesto. El consumo elevado de
grasas, la baja ingesta de líquidos y una alimentación
'poco sana' influyen directamente en su aparición. "De
hecho, en los últimos años se ha notado una cierta
mejoría, tanto en la frecuencia de aparición como
en la gravedad de los casos, muy probablemente debido a la mejora
de los hábitos alimenticios y de vida (ejercicio físico,
cuidado corporal, tratamientos de prevención y/o mantenimiento,
etc.)", asegura el doctor Bazán.
¿Se
puede curar? "No", afirma tajante la doctora Tejero.
"Hay que mentalizarse de que es un proceso crónico que
se puede mejorar, pero no se erradica definitivamente
Es
un proceso crónico que se puede mejorar, pero no se erradica
definitivamente
" Y es que en estos casos, "lo más correcto es
su prevención", explica la doctora Marina Manchón.
¿Cuáles
son los tratamientos más eficaces? Existen varios tratamientos.
En principio, un buen programa de ejercicio físico y un control
dietético es suficiente para mantenerlo a raya. De todas
formas, si ya está en un estado avanzado se pueden probar
otras técnicas como: